Prepara tu cuerpo para el Otoño

Para la sabiduría china, el cuerpo humano, se comporta fisiológicamente como un árbol de hoja caduca.

En los albores de la primavera, surgen los primeros brotes verdes del elemento madera, para después estallar con el fuego del verano.

Y pasados estos días de expansión, el árbol comienza poco a poco a recogerse a sí mismo a volver a la Tierra. Pierde sus hojas, almacena energía.

Se prepara para el invierno, recogiendo su savia (Agua) y dirigiéndola hacia las raíces.

La salud en Otoño

Y al igual que los árboles, nuestros cuerpos para hallarse en equilibrio, deben bajar la energía fuego del corazón, al sistema digestivo que en macrobiótica pertenece al elemento Tierra.

De este modo se despoja como los árboles de lo no necesario y se prepara la sangre para las inclemencias del frío invierno.

Ejercicio físico en Otoño

Es también época, de disminuir la actividad física vigorizante Yang, a favor de prácticas más relajadas Yin.

Pero esto es algo que no se suele cumplir, porque muchos en esta época, nos hacemos conscientes de todas esas metas, que nos habíamos puesto en Enero.

Y queremos hacer en tres meses lo que no hemos hecho en nueve.

Recoger nuestra energía, nos ayuda a librarnos de resfriados. Y las enfermedades típicas del Otoño.

No es casualidad, que sea en esta época que se celebra Halloween. Y es que los celtas, observaron que en estos tiempos partía más gente hacia el otro lado.

Sabores del Otoño

El sabor que equilibra el bazo y todo el sistema digestivo, es el agridulce.

Lo más sano y económico para nosotros, es alimentarnos con los frutos que están dando la tierra en ese momento.

Es momento de calabazas, patatas, zanahorias, nabos. Es decir los tubérculos que salen de la tierra. También de legumbres.

Tomar las nueces y castañas que han madurado del árbol aumentarán la reserva de Omega 3, importante para el estado de ánimo.

Uvas, peras y manzanas son otras de las frutas recomendadas. Y en verduras, el brócoli, la coliflor, repollo, espinacas, etc…

Y cosas que se produzcan aquí, las que han comido nuestros abuelos, pues va en nuestra genética.

Comer frutas tropicales en invierno, es llenarlo de un agua que no necesita y que va a acabar liberando en forma de mocos.

De ahí vienen luego los catarros y las pneumonías.

El otoño temprano, es elemento tierra y el Otoño profundo el elemento Metal, para la sabiduría milenaria china del I ching.

El metal se simboliza con las formas circulares y redondas.

Todos los alimentos redondos de color naranja o amarillo, simbolizan el elemento Metal.

Pasar un buen otoño

Al comer de esta manera, se relaja todo el sistema digestivo. Y el cuerpo se halla más preparado para el invierno.

El canto, también favorece la actividad del bazo, que es la que va a formar nuestros músculos.

Trabajar la tierra con las manos, en un jardín, modelando arcilla. Nos une al elemento tierra. Otra manera de volver a nuestra esencia.

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